Por cada sol destinado a reducir riesgos, se pueden ahorrar hasta 15 soles posteriores en gastos de reconstrucción y pérdidas en los presupuestos familiares. Así lo sostuvo Germán Vega, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (Redes), al analizar la preparación de la región frente a la inminente temporada de precipitaciones y el Fenómeno El Niño. El especialista remarcó que el mayor nivel de peligro se ubica en las zonas cercanas a los ríos o en quebradas propensas al paso de huaicos, condiciones críticas que convierten a Tambo Grande, Piura y Canchaque. En Cusco, la situación es opuesta, pues el Gobierno declaró estado de emergencia por 60 días en 116 distritos de las 13 provincias de Cusco ante el riesgo de sequía; sin embargo, los gobiernos locales ejecutaron solo el 33% de su presupuesto anual en prevención de desastres.
El impacto de las inundaciones resulta especialmente severo en Piura debido a que el sector agrícola representa cerca del 10% de la producción total de la región. Al advertir sobre la cadena de perjuicios económicos que detona el clima, el economista enfatizó: «Cuando una inundación destruye cultivos, daña canales de riego, se pierden producción e ingresos […] cuando el daño ya se extiende al sector agrícola, se extiende a las carreteras, al transporte, los productos no llegan a los mercados, los comerciantes venden menos y las familias tienen menos ingresos». Esta interrupción en el transporte y comercio no solo deprime los ingresos de los hogares rurales, sino que provoca incrementos abruptos en los precios de los alimentos en los mercados urbanos.
Ante la proximidad de las lluvias y la imposibilidad de culminar megaproyectos en el corto plazo, el especialista subrayó que la estrategia inmediata debe concentrarse en el desazolve y limpieza de los ríos. Respecto a esta urgencia operativa, puntualizó que «lo ideal sería afrontar este Fenómeno El Niño con obras estructurales como el manejo integral del río Piura, pero en este momento, dado que estas obras es inviable hacerlas en el mes o dos meses que quedan, hay que apuntar a la descolmatación para reducir riesgos y evitar que estos efectos lleguen al ingreso de las familias». En esa línea, insistió en la necesidad de articular el trabajo entre el gobierno regional de Piura, las municipalidades y la Autoridad Nacional del Agua para ejecutar los presupuestos asignados.q

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