En el marco del inicio de su gira oficial por Sudamérica, el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, anunció la incorporación formal del Perú al «Escudo de las Américas», una coalición estratégica promovida por la Casa Blanca para combatir de manera coordinada el narcotráfico y las organizaciones criminales transnacionales.
El anuncio se dio a conocer a través de un artículo de opinión publicado en el diario El Comercio, coincidiendo con el despegue de la comitiva norteamericana que cumplirá una agenda de trabajo entre el 8 y el 10 de septiembre, con escalas programadas en Barranquilla (Colombia), Quito (Ecuador) y Lima (Perú).
Cooperación táctica y estatus extra-OTAN
La alianza, operada bajo la Coalición contra los Cárteles de las Américas (America’s Counter Cartel Coalition), facilitará el intercambio de información de inteligencia, la coordinación de operaciones policiales y la asistencia tecnológica de Washington para desarticular las finanzas de las redes delictivas.
«Estamos sincronizando esfuerzos para proteger a nuestro hemisferio de las amenazas transnacionales y regionales, recibiendo al Perú —que ahora es un importante aliado extra-OTAN— en el Escudo de las Américas», destacó Rubio en su pronunciamiento, resaltando la afinidad gubernamental y los lazos bilaterales tras la asunción de la presidenta Keiko Fujimori, quien ya había expresado en su plataforma de gestión el interés de integrar este bloque de seguridad regional.
Inversiones y competencia geopolítica
Más allá del ámbito militar y policial, el jefe de la diplomacia estadounidense vinculó la incorporación peruana con el desarrollo económico y el resguardo de la infraestructura crítica, haciendo hincapié en el memorando de entendimiento sobre minerales críticos suscrito a inicios de año:
- Inyección financiera: La Corporación Financiera para el Desarrollo Internacional (DFC) de EE. UU. ha destinado 5 millones de dólares de forma directa al sector minero peruano para dinamizar el empleo formal.
- Seguridad comercial: La estrategia busca blindar puertos y telecomunicaciones frente a la expansión comercial de potencias externas en América Latina.
La agenda oficial del secretario de Estado en la capital peruana prevé reuniones de alto nivel con el canciller Carlos Espá y la mandataria Keiko Fujimori para suscribir los instrumentos legales de la adhesión y evaluar nuevos portafolios de inversión privada estadounidense en el país.

Deja una respuesta