Tema: Maras

  • Culminan moderna carretera Maras – Moray para impulsar el turismo y desarrollo rural

    Culminan moderna carretera Maras – Moray para impulsar el turismo y desarrollo rural

    Obra largamente esperada por la población que fortalece la integración territorial, mejora la calidad de vida de las comunidades y consolida el desarrollo turístico sostenible de la región

    El Gobierno Regional de Cusco, a través del Plan Copesco, culminó los trabajos finales de asfaltado de la carretera Maras – Moray en la provincia de Urubamba, obra largamente esperada por la población que fortalece la integración territorial, mejora la calidad de vida de las comunidades y consolida el desarrollo turístico sostenible de la región. La moderna infraestructura vial que comprende 8 kilómetros de intervención y una inversión superior a 32 millones de soles, será entregada oficialmente el 28 de diciembre para beneficiar de manera directa a más de 8,600 familias de la zona.

    “La importante obra no solo mejora la conectividad y seguridad vial, sino que representa una apuesta concreta por el desarrollo económico local y la revalorización del patrimonio cultural de la región cusqueña”, indicó la autoridad regional. A la fecha, se ejecutan los trabajos finales que incluyen la colocación de carpeta asfáltica, construcción de cunetas y sistemas de drenaje, limpieza general, señalización vial y pintado que garantizan una vía moderna, segura y de calidad, pensada tanto para los pobladores como para los miles de visitantes nacionales y extranjeros que recorren este importante corredor turístico.

    “La carretera Maras – Moray cumple un rol estratégico al articular 2 íconos del patrimonio cultural y natural del país como son: las salineras de Maras y los andenes circulares de Moray. Dicha integración impulsa el turismo responsable y dinamiza actividades productivas tradicionales como la agricultura y la ganadería, generando mayores oportunidades económicas para las familias del ámbito rural”, destacó el Gore Cusco.

    La ceremonia de inauguración se realizará el 28 de diciembre a las 11:00 horas en el estacionamiento del Parque Arqueológico de Moray, y contará con la presencia de la máxima autoridad regional del Cusco, Werner Salcedo Álvarez, consejeros regionales, alcaldes locales y población beneficiaria.

  • Inician trabajos de recuperación de andenes de Moray afectados por la caída de auto

    Inician trabajos de recuperación de andenes de Moray afectados por la caída de auto

    Dirección de Cultura confirma que accidente provocó la fractura de una piedra de andenes de este sitio arqueológico.

    Inician trabajos de recuperación de andenes de Moray afectados por la caída de auto Dirección de Cultura confirma que accidente provocó la fractura de una piedra de andenes de este sitio arqueológico Especialistas de la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de Cusco iniciaron los trabajos de estabilización, recuperación y restitución en las áreas afectadas del Conjunto Arqueológico de Moray, tras el despiste y volcadura de un automóvil que provocó la fractura de un muro, el pasado sábado 29 de noviembre. La DDC Cusco precisó que un equipo técnico de la Zona Arqueológica de Moray (ubicado en el distrito de Maras, en la provincia cusqueña de Urubamba), perteneciente a la Subunidad de Parques Arqueológicos, verificó que el daño se localiza en una piedra de los andenes de la segunda plataforma de Q’echumuyu, la cual presenta una fractura de aproximadamente 15 centímetros de largo por 7 centímetros de ancho.

    El jefe del equipo de trabajo de Moray, el arqueólogo Zenobio Valencia García, afirmó que en cumplimiento de los protocolos internacionales de intervención para la conservación del patrimonio cultural, se procederá al pegado del fragmento lítico con materiales epóxicos, en coordinación con especialistas del laboratorio físico-químico del Ministerio de Cultura. Moray fue construido en la época Inca. Este parque arqueológico es un sistema de varias terrazas circulares concéntricas de gran tamaño y de los cuales se cree que fueron un centro de investigación agrícola.

    La disposición de los andenes genera una variedad de microclimas, en el centro del sistema alcanzan su máxima temperatura y la cual se va reduciendo según se alejan al exterior. Estas terrazas permitieron que se produjeran una gran variedad de verduras y más de 3,000 variedades de papas, además de que permitían domesticar especies salvajes de plantas, es muy posible que también se plantara coca. El sábado 29 de noviembre un vehículo que estaba estacionado en la carretera, ubicada en la parte alta del sitio arqueológico, se desplazó de manera inesperada y cayó hacia los andenes. El impacto provocó la fractura de un elemento lítico perteneciente a la cabecera de un muro de la plataforma.

    La caída del vehículo se produjo ante la presencia de decenas de turistas, posteriormente la Policía Nacional llegó e identificó al conductor Alberth Del Castillo (21), quien indicó que cuando descargaba productos para el restaurante MILK, dejó su unidad estacionada en la puerta de ingreso del local. Sin embargo, tras salir del establecimiento fue informado por transeúntes que el vehículo había caído a los andenes de Moray.

  • Confirman daños en andenes de zona arqueológica de Moray tras la caída de automóvil

    Confirman daños en andenes de zona arqueológica de Moray tras la caída de automóvil

    La Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de Cusco confirmó que la zona arqueológica de Moray, ubicada en el distrito de Maras, provincia de Urubamba, sufrió daños en los andenes construidos en la época Inca tras un accidente protagonizado por un automóvil el sábado 29 de noviembre.

    Según un comunicado oficial, los daños se registraron en la segunda plataforma de Q’echumyu, luego de que un vehículo estacionado en la parte alta del monumento se desplazara inesperadamente y cayera hacia los andenes, provocando la fractura de un elemento lítico perteneciente a la cabecera de un muro.

    El Equipo Técnico de la Zona Arqueológica activó de inmediato los protocolos de seguridad y solicitó la intervención de la Policía Nacional del Perú para la constatación y resguardo del área afectada. La Región Policial del Cusco informó que el auto Suzuki Ertiga, placa ATG-634, cayó unos 300 metros sobre la parte superior de las terrazas.

    El conductor Alberth Del Castillo (21) señaló que dejó su vehículo estacionado mientras descargaba productos para el restaurante MILK y que luego fue alertado por transeúntes sobre la caída del auto a los andenes. La DDC Cusco indicó que se realiza una evaluación técnica y legal conforme a la Ley N.º 28296 para determinar las acciones administrativas y legales correspondientes, recordando además que Moray es un laboratorio agrícola único en el mundo cuyo valor científico, histórico y cultural exige estrictas medidas de protección.

  • ¡Grave imprudencia! Auto cayó a los andenes circulares de Moray y causa afectación en la andenería

    ¡Grave imprudencia! Auto cayó a los andenes circulares de Moray y causa afectación en la andenería

    El vehículo, que había sido dejado sin freno de mano, rodó unos 300 metros hasta caer dentro del parque arqueológico de Moray, ocasionando daños en un muro lítico del sitio inca.

    La tarde del último sábado, el conductor de un vehículo particular perdió el control de su unidad, que terminó en el interior del complejo arqueológico de Moray, en Cusco, causando una afectación considerada irremediable en la andenería del lugar.

    El hecho ocurrió en Maras – Moray, un antiguo laboratorio agrícola de época inca utilizado para experimentar con cultivos y adaptar semillas a diversas altitudes y microclimas mediante sus características terrazas circulares.

    El vehículo de placa ATG-634 cayó aproximadamente 300 metros, atravesando varias plataformas de andenes hasta quedar prácticamente en el centro del complejo arqueológico. La Policía intervino a Albert Castillo, de 21 años, presunto conductor de la unidad, quien explicó que habría dejado el automóvil estacionado sin accionar el freno de mano, lo que habría provocado que rodara por la pendiente.

    Afectación al patrimonio cultural

    El Ministerio de Cultura, a través de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco, confirmó que el accidente ocurrió en la segunda plataforma de Q’echumuyu, dentro de la Zona Arqueológica de Moray.

    “Un vehículo que se encontraba estacionado en la carretera ubicada en la parte alta del monumento se desplazó de manera inesperada y cayó hacia los andenes, provocando la fractura de un elemento lítico que corresponde a la cabecera de un muro. Cultura Cusco viene realizando la evaluación técnica y legal del caso, conforme a la Ley N.º 28296, para determinar responsabilidades y adoptar las acciones administrativas y legales que correspondan”, señaló la entidad mediante comunicado.

    El hecho ha generado preocupación en Cusco, dado que Moray es un Patrimonio Cultural de la Nación, por lo que se exige el reforzamiento de la seguridad en la zona para prevenir futuros incidentes.

    Cultura Cusco recordó que Moray es considerado un laboratorio agrícola andino, diseñado para estudiar y adaptar cultivos a distintas condiciones climáticas, lo que lo convierte en un ejemplo excepcional del conocimiento ancestral desarrollado en los Andes.

     

  • La Magia de la Sal de Maras: Una Experiencia que Transformó mi Cocina y mi Perspectiva

    La Magia de la Sal de Maras: Una Experiencia que Transformó mi Cocina y mi Perspectiva

    Cuando planeé mi viaje al Valle Sagrado de los Incas, en Perú, estaba emocionada por descubrir su historia, sus paisajes y su cultura. Sabía que me encontraría con ruinas milenarias, montañas imponentes y tradiciones vivas. Pero lo que nunca imaginé es que una sal, algo tan cotidiano, se convertiría en uno de los recuerdos más impactantes de mi aventura.
    Todo comenzó con una recomendación inesperada. Durante una conversación con otros viajeros en Cusco, alguien mencionó las famosas salineras de Maras. Me hablaron de su belleza única y de la calidad incomparable de la sal que allí se produce. Aunque al principio no parecía una parada imprescindible, decidí agregarla a mi itinerario. Era difícil imaginar que un lugar dedicado a la sal pudiera ser tan especial.
    Cuando llegué, me di cuenta de lo equivocada que estaba. Las salineras de Maras no son solo un sitio turístico; son un espectáculo para los sentidos. Miles de pequeños pozos de sal cubrían la ladera de la montaña, brillando bajo el sol como si fueran espejos diminutos. Mi guía explicó que estos pozos existen desde tiempos de los incas y son alimentados por una fuente subterránea de agua salada, un fenómeno natural único en el mundo. Cada familia de la comunidad tiene asignados varios pozos, y el método de recolección sigue siendo artesanal, transmitido de generación en generación.
    Al caminar entre los pozos, me detuve a observar cómo los trabajadores recogían la sal con movimientos cuidadosos, casi ceremoniales. Había algo profundamente conmovedor en esa conexión entre el ser humano y la naturaleza. Mi guía continuó explicando que la sal de Maras no pasa por procesos industriales ni químicos. Lo que extraen es lo que llega a nuestras mesas: puro, natural y cargado de minerales como calcio, magnesio y hierro.
    El punto culminante de la visita llegó al final del recorrido. En una pequeña tienda al lado de las salineras, una mujer de voz suave y sonrisa cálida me ofreció probar un poco de la sal. Era un gesto sencillo, pero el sabor que experimenté fue todo menos ordinario. Cuando coloqué esa pizca de sal en mi lengua, sentí una explosión de sabores. No era solo salado; había una profundidad mineral, una pureza que nunca había experimentado antes. Era como si pudiera saborear la montaña misma.
    La mujer me explicó con orgullo que esta sal no solo mejoraba el sabor de los alimentos, sino que también era un regalo para el cuerpo. «Es la sal de la naturaleza, tal como la creó», me dijo. En ese momento, entendí que esta sal no era un simple condimento; era el resultado de siglos de sabiduría y respeto por la tierra.
    De regreso a casa, llevé conmigo varios paquetes de Sal de Maras, no solo para mí, sino también para regalar. La primera vez que la usé en mi cocina fue en una ensalada simple, y me sorprendió cómo elevó el plato a otro nivel. Desde entonces, se ha convertido en un imprescindible en mi alacena. Cada vez que abro el frasco, recuerdo ese día en los Andes, la luz reflejándose en los pozos y las manos trabajadoras que preservan esta tradición.
    La Sal de Maras me enseñó algo más que el valor de un buen ingrediente. Me recordó la importancia de valorar lo natural, lo auténtico y lo hecho con cuidado. Si tienes la oportunidad de probarla o de visitar las salineras, hazlo. No solo te llevarás un sabor único, sino también una conexión con la historia, la cultura y la esencia de una tierra que sigue regalándonos lo mejor de sí misma.
    Porque, al final, la Sal de Maras no es solo sal; es una experiencia, un legado y un recordatorio de que la magia de la naturaleza puede encontrarse en los lugares más inesperados.
  • Cusco revalora extracción ancestral de la sal de Maras con escenificación del Kachi Raymi

    Actividad cultural se desarrolló en las mismas pozas de las afamadas Salineras

    En las afamadas Salineras de Maras, ubicadas en la provincia cusqueña de Urubamba, se escenificó por primera vez el “Kachi Raymi” o fiesta de la Sal, expresión cultural que busca re- valorar la ancestral extracción de este mineral para la supervivencia.

    Más de 200 actores, que interpretaron los papeles de un antiguo gobernante pre Inca Toqay Q’apaq, su familia y Ayar Kachi (uno de los hermanos Ayar, de la leyenda de fundación de Cusco), y los ayllus o pueblos, ingresaron a las pozas para la singular puesta en escena.

    Ronald Huallpa Huamán, director de la escenificación, explicó que el guion se realizó en base a crónicas, estudios e investigaciones arqueológicas, las cuales le dieron un valor ancestral, histórico y cultural para que las futuras generaciones sigan fortaleciéndolas.

    Explicó que, a las salineras ingresaron los ayllus, actualmente Pichingoto y Maras Ayllu, luego el soberano pre inca Toqay Q’apaq, y luego Ayar Kachi, desde el Chinanpucyu y Orcconpucyu (manantes de agua salada, macho y hembra), considerado como hijo de las aguas que brotan.

    Ayar Kachi, es quien enseña a los habitantes de esta quebrada a extraer y procesar la sal, ordena y promueve su distribución. En estos espacios se hallaron evidencias y vestigios sobre esta práctica que se mantiene hasta hoy.

    Ayar Kachi, en ese proceso de fundar la ciudad de los Incas se retira de Maras a Paccarectambo (Paruro), para esa expedición con sus tres hermanos y la fundación de la ciudad del Cusco. En la escenificación se reporta su muerte, lo cual deja en profunda tristeza a los habitantes de alrededores de las Salineras, pero no olvidan su legado.

    Las más de 3 mil personas, entre turistas y la población, pudieron asimilar solo una parte de la historia que guarda Maras con sus Salineras. Muchos se enteraron que la sal fue desde tiempos inmemoriales el insumo para la vida, junto al agua y el sol.

    Edwin Pizarro Huamán, presidente de la empresa Maras Sal, informó a la Agencia Andina, que, desde hace casi una década, mantuvieron la idea del “Kachi Raymi” y con el avance de los estudios y descubrimientos, hoy pretenden realizarla de for- ma anual y por Fiestas Patrias.

    “Esta expresión cultura fomenta el desarrollo económico y turístico, y en un atractivo de jerarquía tres. Aquí tenemos vasta historia, pre inca e inca. La sal ha sido, es y será un elemento muy importante en la vida del ser humano”, dijo.

    Actualmente, son 663 las familias de Pichingoto y Maras Ayllu las que administran las Salineras, todas se sumaron para la escenificación, mantuvieron cuidados con las pozas aprovechando la época de secas y que estas se mantienen indemnes.