Tema: Corrupción Cusco

  • Testigo hunde a Albert Arenas en juicio oral: «nunca trabajé para Santa Teresa»

    Testigo hunde a Albert Arenas en juicio oral: «nunca trabajé para Santa Teresa»

    Por hechos ocurridos cuando se desempeñaba como Director de Administración de la Municipalidad de Santa Teresa

    La situación judicial de Albert Arenas Yabar se complica seriamente en el juicio oral por presunto peculado doloso agravado. La Fiscalía solicita 10 años y 8 meses de prisión efectiva por hechos ocurridos cuando se desempeñaba como Director de Administración de la Municipalidad de Santa Teresa.

    Según la acusación fiscal, Arenas habría administrado directamente habilitaciones económicas destinadas a la ejecución de un proyecto municipal, pese a existir residente y supervisor de obra, efectuando gastos que posteriormente fueron sustentados con recibos y boletas actualmente cuestionados por el Ministerio Público. La tesis fiscal sostiene además que existirían indicios de fraccionamiento de gastos y uso irregular de recursos públicos.

    Uno de los momentos más delicados del juicio ocurrió con la declaración del testigo Hugo Segovia Franco, quien apareció consignado en recibos por honorarios presentados dentro de la rendición observada por la Fiscalía. Sin embargo, el testigo declaró ante el juzgado que jamás trabajó para la Municipalidad de Santa Teresa, nunca realizó capacitaciones deportivas y que el recibo presentado con su nombre no habría sido llenado por él. Según afirmó, la letra, los datos consignados e incluso el número de DNI no coincidirían con los suyos, lo que fortalecería la tesis fiscal respecto a que en la rendición de gastos se habrían adjuntado documentos presuntamente falsos para justificar el uso de dinero público.

    Durante su testimonio, Hugo Segovia Franco también aseguró que Albert Arenas habría acudido personalmente al colegio donde laboraba para pedirle que «apoye» con su declaración en el proceso fiscal. El docente sostuvo que rechazó dicho pedido porque no conocía las actividades consignadas y no quiso involucrarse en hechos que según manifestó nunca realizó.

    La acusación fiscal también comprende otras sustentaciones observadas, entre ellas boletas por consumos y servicios, así como una boleta de 10 mil soles atribuida a supuestos gastos de alimentación. Por su parte, Albert Arenas sostiene que los recursos fueron administrados de manera transparente y todos los gastos se enmarcaron dentro del expediente técnico del proyecto. Será finalmente el Poder Judicial quien determine responsabilidades conforme al debido proceso.

  • ¿Qué se está gestando en Urubamba? Los verdaderos responsables detrás de la polémica licitación de la vía Hiram Bingham

    ¿Qué se está gestando en Urubamba? Los verdaderos responsables detrás de la polémica licitación de la vía Hiram Bingham

    Las decisiones del comité a cargo podrían cambiar el destino del proyecto y del turismo en Machu Picchu.

    El procedimiento de licitación para la ruta Hiram Bingham, la única vía de acceso hacia el mundialmente famoso santuario de Machu Picchu, ha desatado controversias y muchas preguntas sin respuesta. Este proceso, que podría tener un impacto significativo en el turismo y el desarrollo económico de la región, está siendo administrado por un comité especial con un poder considerable.

    Desde interpretar las bases hasta suspender o cancelar el procedimiento justo antes de la adjudicación, las decisiones que este comité tome podrían cambiar el destino del proyecto. Pero ¿quiénes son los responsables detrás del poder? Los documentos oficiales, particularmente la Resolución de Alcaldía N.° 031-2026-MPU/C, arrojan algo de luz sobre la composición del comité. Al frente del grupo está el gerente municipal, Wilfredo Condeña, quien lidera como presidente y figura clave en las decisiones que se tomen. Junto a él, Roger Condena, abogado y jefe de la Secretaría General, cumple labores de secretario.

    El comité también incluye a otros altos funcionarios de áreas estratégicas como Infraestructura, Administración, Desarrollo Urbano y Medio Ambiente. Sin embargo, lo que realmente llama la atención es la participación de Dante Ramírez, un ‘experto independiente’, como único miembro externo. En medio de este escenario jerárquico, es claro que dos figuras concentran la toma de decisiones: el propio Wilfredo Condeña como presidente del comité y Dante Ramírez como validador técnico. Los demás parecen actuar más como acompañantes.

    El proceso parecía avanzar sin mayores tropiezos, habiendo ya superado la etapa de consultas y observaciones con varias empresas interesadas participando activamente. Sin embargo, fue precisamente una observación presentada por la empresa Transporte Internacional Trans Perú S.A.C. la que destapó una posible grieta profunda en la transparencia del proceso. El cuestionamiento tenía dos aristas principales. Por un lado, apuntaba al diseño del esquema de licitación, limitado a un rígido número de 24 unidades vehiculares que restringirían la competencia dentro del mercado.

    Pero el aspecto más explosivo vino con una acusación: Trans Perú afirmaba contar con autorizaciones válidas para operar en la misma ruta objeto de licitación. Aquí comienzan las inconsistencias documentales que ponen al comité contra las cuerdas. Según los registros administrativos revisados, Trans Perú sostiene que cuenta con dos resoluciones clave: la N.º 195-2022, que otorgaba inicialmente la autorización para operar en julio del 2022, y la N.º 788-2022, expedida en diciembre del mismo año para habilitar sus vehículos.

    Aunque la primera fue declarada nula en 2024 mediante la Resolución de Gerencia Municipal N.° 077-2024 y N.º 093-2024, no ocurrió lo mismo con la segunda resolución. Ningún documento oficial especifica su anulación. No obstante, cuando el comité respondió a las observaciones de Trans Perú, asumió -aparentemente sin sustento documental claro- que ambas resoluciones estaban anuladas. Este punto en especial es el núcleo del conflicto: no se puede negar que hay un desfase peligroso entre lo que dicen los documentos oficiales y cómo se presenta esa información dentro del procedimiento.

    Es aquí donde surgen preguntas inquietantes: ¿Por qué se omite mencionar que la Resolución N.º 788-2022 sigue vigente? ¿Qué implicaciones tiene esto para el proceso licitatorio en su totalidad? El comité tiene en sus manos una responsabilidad crucial. Según las mismas bases del proceso, no solo están habilitados para interpretar reglas y condiciones, sino también para cancelarlo si se detectan problemas que comprometan su transparencia. Si efectivamente existe una autorización vigente relacionada directamente con el objeto de esta licitación -la ruta hacia Machu Picchu- todo el planteamiento podría dar un giro dramático.

    Por ahora, queda claro que hay información clave ignorada o mal presentada por quienes tienen el deber de garantizar un procedimiento justo y transparente. La historia está aún por escribirse, pero lo cierto es que este no es solo un tema administrativo menor; lo que está en juego no es solo una adjudicación, sino también la credibilidad institucional y el futuro de uno de los destinos turísticos más importantes del mundo. ¿Será esta una licitación más o estamos ante el preludio de un problema mucho mayor? El tiempo -y el comité- tendrán la última palabra.

    EL DATO: El tema que se analiza aquí presenta varias irregularidades dentro de los procesos administrativos relacionados con la empresa Transperú. Según lo expuesto, inicialmente hay dos resoluciones emitidas: una del 19 de julio de 2022 que reconoce la validez de dos unidades vehiculares para dicha empresa, y otra resolución posterior que le otorga autorización sobre dos flotas adicionales, sumando un total de cuatro flotas activas. Sin embargo, en agosto de 2024, existe una resolución emitida por la gerencia que declara la nulidad de uno de los documentos anteriores, lo que reduce la capacidad operativa de la empresa a dos flotas vigentes.

    A raíz de esta decisión, Transperú presentó un recurso de reconsideración ante la municipalidad, pero este es declarado improcedente. Paralelamente, se lleva a cabo un proceso de licitación manejado por un comité especial que parece estar lleno de inconsistencias. En este proceso, se debate si corresponde o no a la asignación de 24 unidades vehiculares.

    Aquí surge una interrogante clave: ¿cómo es posible que la municipalidad de Urubamba haya declarado nulas 22 unidades y, al mismo tiempo, promovido una licitación por 24? Esta contradicción es el centro de la observación planteada por Transperú. Lo más preocupante radica en la respuesta obtenida por parte de las autoridades: no solo se desestimó la observación realizada por la empresa, sino que además se emiten conclusiones basadas en información aparentemente imprecisa, lo cual genera dudas sobre la transparencia y legalidad del procedimiento. Así lo señala el abogado especialista Johann Multhuaptif, quien destaca la gravedad del asunto y el impacto que podría tener en el marco administrativo local.

  • Fiscalía Anticorrupción solicitó medida de prisión preventiva por 9 meses para Alcalde Alex Curi

    Fiscalía Anticorrupción solicitó medida de prisión preventiva por 9 meses para Alcalde Alex Curi

    Acciones surgen en el marco de una investigación por los presuntos delitos de cohecho y pertenencia a una banda criminal.

    La Fiscalía Anticorrupción ha solicitado una medida de prisión preventiva por un período de nueve meses contra el alcalde Alex Curi León, el exchofer Juan Carlos Ramos y el cotizador Erwin Escalante de la Cruz. Además, se ha pedido comparecencia con restricciones para los funcionarios Carlos A. Cusihuallpa, Maurice Taboada y Fredy Bocángel.

    Estas acciones surgen en el marco de una investigación por los presuntos delitos de cohecho y pertenencia a una banda criminal. El caso está ahora en manos del juzgado competente, que deberá programar la fecha de la audiencia para evaluar las medidas solicitadas.

    Mientras tanto, la situación legal del alcalde y los demás involucrados parece complicarse aún más. Esta noticia continúa en desarrollo, por lo que seguiremos atentos a las actualizaciones sobre este grave caso que pone bajo la lupa la lucha contra la corrupción en el ámbito público.

  • Cuando un comité pierde su enfoque técnico y comienza a dar señales de protección o encubrimiento: El caso de la licitación de la Vía Hiram Bingham en Machupicchu

    Cuando un comité pierde su enfoque técnico y comienza a dar señales de protección o encubrimiento: El caso de la licitación de la Vía Hiram Bingham en Machupicchu

    Solicitan de manera oficial que se lleve a cabo una investigación en contra del alcalde de Urubamba, Ronald Vera y funcionarios ediles.

    La denuncia penal presentada contra el alcalde de Urubamba, los miembros del comité y la Procuraduría no debe interpretarse como un mero acto político exagerado o como una reacción circunstancial sin fundamentos. Más bien, parece tratarse de una medida necesaria ante un proceso que, por la enorme cantidad de dudas acumuladas, ya no puede seguir ocultándose tras términos como «procedimiento», «autonomía municipal» o «criterio técnico».

    El problema de fondo trasciende la posible toma de malas decisiones administrativas: radica en una pregunta más alarmante, ¿Actuó el comité como un organismo técnico e imparcial, o terminó siendo una herramienta que validaba decisiones previamente cocinadas?

    Cuando un comité interviene en procesos tan relevantes como aquellos que tienen un impacto directo en los ámbitos económico, turístico y social, es inconcebible que su labor se limite a firmar documentos, seguir fórmulas vacías y mirar hacia otro lado. Los integrantes de semejante cuerpo tienen responsabilidades que pueden llegar incluso al ámbito penal si sus acciones contribuyeron a limitar la competencia, beneficiar intereses particulares o avalar decisiones sin sustento técnico.

    Un comité no está ahí para cumplir con formalidades ni para añadir un barniz de legalidad a decisiones que ya han sido definidas unilateralmente. Su misión debería ser garantizar transparencia, objetividad, igualdad de oportunidades y un manejo técnico sólido que priorice siempre el interés público. Y si no cumplieron con este deber, deben rendir cuentas. Por eso es crucial que esta denuncia amplíe su enfoque, no solo hacia el alcalde sino hacia todos los partícipes en la elaboración, aprobación y ejecución del procedimiento señalado.

    La situación es especialmente delicada debido al contexto: involucra una ruta tan estratégica y sensible como la que lleva a Hiram Bingham, y cualquier atisbo de manipulación o favoritismo debe erradicarse con rapidez y rigor. Estamos hablando de algo que no se puede tachar de insignificante; no se trata de un trámite administrativo de rutina ni de una simple compra pública. Esta decisión tiene implicaciones decisivas sobre el transporte turístico, la economía local, el acceso a Machu Picchu y los intereses de quienes compiten en un sector altamente lucrativo.

    De este modo, si el comité diseñó reglas restrictivas que reducen la competitividad, ignoró advertencias clave, desechó opciones viables y más inclusivas o permitió irregularidades flagrantes en el proceso decisorio, entonces el papel de la Fiscalía tiene que ser incuestionable. Cada acta, informe, correo o votación debe ser minuciosamente revisado. Además, los responsables tendrán que dar explicaciones claras sobre por qué actuaron como lo hicieron. ¿Qué motivó exactamente las decisiones adoptadas por el comité? ¿Existía un respaldo técnico real o todo fue maquillado para avalar líneas políticas precondicionadas? ¿Por qué se optó por reglas específicas mientras que se desecharon otras alternativas más competitivas? ¿Por qué, pese a las observaciones y las posibles señales de alerta, dejaron correr el procedimiento? La administración pública no permite improvisaciones ni vanas excusas; mucho menos en procesos de esta magnitud. Aquí no caben motivaciones ambiguas ni justificativos deficientes; lo único que eso genera es desorden y sospecha. A su vez, esta investigación necesita evaluar si se trastocaron principios básicos que deben regir cualquier gestión pública responsable: legalidad, imparcialidad, transparencia, competitividad libre y equitativa, razonabilidad y la proscripción absoluta de la arbitrariedad. Cuando una autoridad o un órgano colegiado como este maneja decisiones públicas de alto impacto, no puede hacerlo bajo presunciones propias de quien administra un negocio particular. No estamos ante recursos privados; son bienes y oportunidades públicas que exigen una supervisión estricta y tienen como norte último el bienestar colectivo. Ahí radica la relevancia de la transparencia y la obligación ineludible de rendir cuentas. Lo público no admite cabos sueltos ni secretos; exige luz, vigilancia y responsabilidad en cada paso dado.

    DENUNCIA La inclusión de la Procuraduría en la denuncia no solo se sustenta en fundamentos jurídicos, sino también en razones de carácter político-institucional. No es suficiente que la Procuraduría figure en los expedientes como un adorno burocrático ni que actúe únicamente cuando el escándalo ya ha estallado. Su verdadero papel radica en la defensa de los intereses del Estado y de las entidades públicas. Ante indicios de irregularidades, riesgos para el patrimonio municipal, posibles actos contrarios a la Ley de Competencia o decisiones perjudiciales para el interés público, la Procuraduría está obligada a actuar con diligencia, recabar información, señalar responsabilidades y, si corresponde, promover acciones legales.

    Por ello, es legítimo solicitar una investigación que abarque la conducta de la Procuraduría. No se trata necesariamente de presuponer la comisión de un delito, sino de esclarecer si cumplió o no con su deber de proteger jurídicamente al Estado. Si tuvo conocimiento de los hechos y optó por guardar silencio, o si disponiendo de elementos para intervenir permaneció inactiva, permitiendo que un proceso potencialmente irregular siguiera adelante sin cuestionar decisiones sospechosas, entonces su proceder requiere ser revisado. La omisión, en este caso, podría ser tan grave como la acción misma cuando existe el mandato legal de intervenir.

    Una Procuraduría pasiva ante presuntas irregularidades abdica de su misión protectora y se convierte en un mero observador. Sin embargo, el Estado no necesita espectadores inertes; requiere procuradores proactivos que investiguen, documenten y denuncien ante cualquier riesgo al interés público. Por esta razón, incluir a la Procuraduría en la denuncia no es un acto exagerado; es indispensable para delimitar por completo las responsabilidades involucradas. La denuncia resulta adecuada porque desafía los habituales intentos de minimizar este tipo de situaciones con justificativos genéricos como «fue un tema técnico», «todo se hizo conforme a la ley», «fue decisión del comité» o «la Procuraduría no tenía participación». Ese tipo de discursos ya no puede amparar las dudas razonables que surgen en casos como este. Frente a dichas dudas, no es correcto encubrir a los funcionarios implicados; lo apropiado es abrir investigaciones, analizar documentos y comunicaciones, examinar las actas correspondientes y establecer quién tomó las decisiones, quién las respaldó, quién se abstuvo de actuar y quién se benefició.

    PROCESO CONTAMINADO La ciudad de Urubamba tiene derecho a saber si este proceso fue íntegro o si se vio viciado desde adentro. Merece conocer si el comité actuó como un garante de legalidad o como una fachada administrativa. Es su derecho saber si la Procuraduría realmente cumplió con su rol de defensa del Estado o si simplemente permaneció al margen mientras surgían problemas. También merece saber si detrás de un procedimiento aparentemente formal se oculta una decisión orientada a favorecer intereses específicos. Llevar a cabo una investigación no debería considerarse una amenaza para la institucionalidad; al contrario: es un esfuerzo por preservarla y redignificarla. Lo que erosiona la confianza ciudadana no son las denuncias ni el escrutinio público, sino el silencio cómplice que encubre irregularidades; no es la supervisión exhaustiva, sino las prácticas de encubrimiento; no es exigir respuestas, sino aceptar que los procesos públicos se manejen entre comités permisivos, procuradurías inoperantes y autoridades que creen que con una firma pueden disipar cualquier sospecha. Por todo ello, esta denuncia no solo resulta oportuna, sino imperiosa. Porque cuando un comité se percibe más como una coartada administrativa que como un órgano técnico, y cuando la Procuraduría parece ausente en vez de cumplir su función defensora del Estado, la intervención del Ministerio Público se convierte en una obligación democrática.

  • La Convención en medio de investigación por corrupción: Suspenden al alcalde

    La Convención en medio de investigación por corrupción: Suspenden al alcalde

    El Concejo Municipal aprobó por unanimidad la medida mientras avanzan diligencias fiscales y policiales

    El Concejo Municipal de La Convención, en la región Cusco, aprobó por unanimidad la suspensión del alcalde Alex Curi León, en el marco de las investigaciones que realizan el Ministerio Público y la Policía Nacional por presuntos actos de corrupción y organización criminal. La decisión fue adoptada durante una sesión extraordinaria, luego de que la autoridad edil solicitara vacaciones por un mes. En tanto, el burgomaestre permanece con paradero desconocido.

    La medida se produce después de las diligencias de allanamiento ejecutadas en la sede municipal y de la orden de siete días de detención preliminar dictada por el Octavo Juzgado de Investigación Preparatoria Especializado en Delitos de Corrupción de Funcionarios.

    De acuerdo con las investigaciones, Curi León es investigado por el presunto direccionamiento de contrataciones públicas para favorecer a determinados proveedores, dentro de una supuesta red de corrupción al interior de la municipalidad provincial.

    Tras la decisión del concejo, asumirá de manera interina el despacho de alcaldía el primer regidor y teniente alcalde, Jerónimo Soria Mormontoy, mientras continúan las investigaciones y se esclarece la situación legal de la autoridad suspendida.

  • Título: Escándalo en La Convención: la sombra de logística alcanza al sector salud

    Título: Escándalo en La Convención: la sombra de logística alcanza al sector salud

    Exjefe de logística municipal asume cargo en el Hospital de Quillabamba en medio de investigación fiscal por presunta corrupción

    La investigación fiscal por presunta corrupción que sacude a la Municipalidad Provincial de La Convención no solo compromete al alcalde Alex Curi León, sino que también pone en el foco a exfuncionarios clave del área de logística, considerada el corazón de las contrataciones públicas. Entre ellos aparece Maurice Taboada del Pino, quien se desempeñó como jefe de logística municipal durante el periodo investigado y que actualmente ocupa un cargo en el Hospital de Quillabamba.

    De acuerdo con la investigación del Ministerio Público, los hechos estarían vinculados a presuntos direccionamientos en procesos de contratación, donde el área de logística cumple un papel determinante: elaboración de requerimientos, bases, evaluación y adjudicación. En ese contexto, la participación de quienes dirigían logística resulta clave para esclarecer si existió o no un patrón irregular en las contrataciones públicas.

    Maurice Taboada del Pino ha ocupado cargos en el sistema público vinculados directamente a procesos de abastecimiento y contrataciones del Estado, un puesto estratégico que maneja recursos, proveedores y decisiones administrativas sensibles. Su nombre figura dentro del grupo de funcionarios comprendidos en la investigación fiscal en curso. Hasta el momento, no pesa sobre él una sentencia ni condena, pero su inclusión en las diligencias lo coloca en el centro del análisis del caso.

    Uno de los puntos que más cuestionamientos genera es que, tras su paso por la municipalidad, el funcionario haya asumido funciones en el sector salud, específicamente en el Hospital de Quillabamba, en un área igualmente sensible como logística. Esto ha despertado preocupación ciudadana, debido a que los mismos mecanismos de contratación pública se replican en el sistema hospitalario, donde se gestionan insumos médicos, equipos y servicios.

    La Fiscalía continúa con allanamientos, incautación de documentos y toma de declaraciones para determinar responsabilidades dentro de lo que sería un presunto esquema organizado de corrupción. Mientras tanto, el alcalde Alex Curi León se mantiene no habido tras la orden de detención preliminar, lo que agrava la crisis institucional en la provincia.