Tema: Chavismo

  • Con respaldo internacional: se instala en Caracas la mesa de diálogo entre el chavismo y la oposición para abordar la transición política

    Con respaldo internacional: se instala en Caracas la mesa de diálogo entre el chavismo y la oposición para abordar la transición política

    Las delegaciones acordaron un primer ciclo de trabajo en sesión permanente hasta el miércoles 12 de agosto.

    En las instalaciones de la base aérea La Carlota, las delegaciones del oficialismo venezolano y de la oposición parlamentaria de 2015 instalaron formalmente la mesa de negociaciones presenciales. El mecanismo busca trazar una hoja de ruta hacia la reinstitucionalización del país y el diseño de un proceso de transición pacífica que conduzca a elecciones libres.

    El proceso es coordinado por Jorge Rodríguez, jefe negociador del chavismo y presidente del Parlamento, y la exdiputada Dinorah Figuera, quien encabeza la delegación opositora tras arribar al país desde España. Ambas facciones suscribieron un comunicado conjunto en el que se comprometen a respetar principios clave como la soberanía nacional, la negociación de buena fe, la igualdad política en la mesa y el respeto recíproco.

    Ejes centrales y cronograma de trabajo
    De acuerdo con lo establecido por las partes, este primer ciclo de conversaciones presenciales se mantendrá activo hasta el próximo miércoles 12 de agosto, fecha en la que se evaluará la continuidad de las plenarias. Los negociadores adelantaron que el diseño final de los acuerdos institucionales tomará varios meses, proyectando la presentación formal del producto del trabajo para el mes de diciembre de 2026.

    La agenda sectorial acordada contempla los siguientes puntos urgentes:

    • Reinstitucionalización electoral: La recomposición integral del Consejo Nacional Electoral (CNE) para devolverle credibilidad y confianza.
    • Garantías políticas: Reorganización del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y el pleno resguardo de los derechos civiles de todas las fuerzas políticas.
    • Atención a la crisis humanitaria: Canalización de ayuda prioritaria para mitigar las devastadoras consecuencias del doble terremoto del pasado 24 de junio.

    Posición de Machado, González y la comunidad internacional
    Esta mesa de diálogo cuenta con el auspicio explícito del Gobierno de los Estados Unidos, que calificó el encuentro como una «oportunidad única» para lograr la estabilización y la reconciliación de la nación tras la captura y remoción de Nicolás Maduro a inicios de año.

    Por su parte, los principales líderes de la oposición mayoritaria, María Corina Machado y el excandidato presidencial Edmundo González Urrutia, confirmaron que no participan en el diseño ni en la ejecución de este mecanismo de diálogo en particular. No obstante, a través de pronunciamientos de la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), los dirigentes aclararon que no se interpondrán ni serán un obstáculo a ninguna iniciativa que pueda generar avances reales verificables, tales como la liberación de la totalidad de los presos políticos y el establecimiento de un cronograma electoral definitivo.

    Conformación de las delegaciones oficiales
    La mesa de negociación paritaria quedó integrada de la siguiente manera:

    • Por el oficialismo: Jorge Rodríguez, la ministra de Educación Universitaria (Ana María Sanjuán), el primer vicepresidente del Parlamento (Pedro Infante), y los diputados América Pérez, Génesis Garvett y Jorge Arreaza.
    • Por la oposición (AN 2015): Dinorah Figuera, acompañada por los exdiputados Marco Aurelio Quiñones, Ramón López, Jorge Millán, Juan Miguel Matheus, Sergio Vergara y Desiree Barboza.
  • Delcy Rodríguez propone una ley de amnistía general para presos políticos en Venezuela

    Delcy Rodríguez propone una ley de amnistía general para presos políticos en Venezuela

    La presidenta encargada de Venezuela pidió, además, que no se imponga «la venganza ni el odio» tras proponer una amnistía.

    La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, propuso este viernes una ley de amnistía general para liberar a los presos políticos que han sido detenidos desde 1999 hasta la actualidad, periodo que cubre los gobiernos del chavismo.

    «Quiero anunciar que hemos decidido impulsar una ley de amnistía general que cubra todo el periodo político de violencia política de 1999 al presente», señaló Rodríguez en el acto del inicio del año judicial, en el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV). La líder chavista encargó a la Comisión de Revolución Judicial y al Programa para la convivencia y la paz para que en las «próximas horas» presenten la ley ante la Asamblea Nacional (AN, Parlamento), así como la «máxima colaboración» al cuerpo legislativo para su aprobación.

    «Que sea una ley que sirva para reparar las heridas que ha dejado la confrontación política, desde la violencia, desde el extremismo, que sirva para reencauzar la justicia en nuestro país y que sirva para reencauzar la convivencia entre los venezolanos», añadió.

    La líder chavista pidió a los presos políticos del país, incluyendo a aquellos que ya han recibido medidas de excarcelación, que «no se imponga la venganza, la revancha ni el odio». Rodríguez indicó que esta propuesta de ley excluye a aquellos procesados o condenados por homicidios, tráfico de drogas y violaciones a los derechos humanos. Varias ONG han insistido desde hace años en una amnistía general para todos los presos políticos, presentando, al mismo tiempo, varias propuestas de ley.

    La última fue propuesta el martes pasado por la organización Surgentes y el Comité de Madres por la Verdad. El texto de la ONG y el Comité incluía 12 artículos y proponía la amnistía para «todas esas personas que han sido perseguidas, luchadores sociales, periodistas, integrantes de comité de víctimas, militares y personas perseguidas o privadas de su libertad en el contexto de movilizaciones postelectorales».

    A principios de mes, una fracción parlamentaria de Venezuela planteó también una ley de amnistía para, argumentó, llevarle «sosiego» a los familiares de las personas «que están injustamente detenidas». Actualmente, según la ONG Foro Penal, hay 711 presos políticos, pero el Gobierno venezolano negaba que en el país hubiera personas detenidas por estos motivos y señalaba que los detenidos cometieron delitos, en su mayoría, relacionados al terrorismo.

    La última vez que se promulgó una ley de amnistía en Venezuela fue en diciembre de 2007, cuando el fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013) perdonó a personas involucradas en el golpe de Estado en su contra en 2002. En 2016, el Parlamento, para entonces controlado por la oposición, aprobó una ley de amnistía, declarada inconstitucional por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que es afín al chavismo, y nunca se pudo aplicar.

    En agosto de 2020, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, otorgó, mediante decreto, 110 medidas de indultos a opositores, sindicalistas y actores sociales acusados de diversos delitos, de cara a elecciones legislativas que se celebraron en diciembre de ese año, un evento al que el grueso de la oposición no se presentó.

  • «No duraríamos ni dos horas en una guerra convencional»: Chavismo prepara resistencia guerrillera ante eventual ataque de EE.UU. a Venezuela, según Reuters

    «No duraríamos ni dos horas en una guerra convencional»: Chavismo prepara resistencia guerrillera ante eventual ataque de EE.UU. a Venezuela, según Reuters

    De acuerdo a fuentes de la agencia Reuters, el Ejército venezolano admite estar «debilitado» y sin la preparación para una guerra tradicional contra EE.UU., por lo que despliega planes de «resistencia prolongada» y «anarquismo» que incluyen sabotaje, guerrillas y caos callejero.

     

    El régimen chavista está movilizando armamento, incluyendo equipo ruso con décadas de antigüedad, y planificando la organización de una resistencia de estilo guerrillero o la siembra de caos ante la posibilidad de un ataque aéreo o terrestre por parte de Estados Unidos a Venezuela, de acuerdo con fuentes familiarizadas con los esfuerzos de planificación y documentos revisados por la agencia de noticias Reuters.

    De acuerdo al reporte de la agencia, esta estrategia militar representa una admisión tácita de las deficiencias del país sudamericano en términos de personal y equipo. El presidente de EE.UU., Donald Trump, había sugerido previamente la posibilidad de operaciones terrestres en Venezuela. Por su parte, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, ha reiterado que Trump busca derrocarlo y que tanto los ciudadanos como los militares venezolanos se opondrán a cualquier intento de este tipo.

    La realidad de un conflicto convencional: debilidad militar De acuerdo a Reuters, fuentes familiarizadas con las capacidades militares venezolanas indicaron que el ejército estadounidense tiene una superioridad abrumadora sobre las fuerzas de Venezuela, las cuales están debilitadas debido a la falta de entrenamiento, bajos salarios y el deterioro del equipo.

    La dura realidad operativa ha llevado a que algunos comandantes de unidad se vean forzados a negociar directamente con productores locales para poder alimentar a sus tropas, ya que los suministros del gobierno resultan insuficientes. Las probabilidades de éxito de cualquier estrategia de resistencia son limitadas, según reconocieron las fuentes citadas por la agencia. «No duraríamos ni dos horas en una guerra convencional», dijo a Reuters una fuente cercana al régimen de Maduro. Otra fuente con conocimiento de la defensa y seguridad del país señaló que Venezuela no está «preparada ni profesionalizada para un conflicto» y reconoció que no están listos «para enfrentar a uno de los ejércitos más poderosos y mejor entrenados del mundo».

    Dos estrategias de resistencia: la «guerra prolongada» y el «anarquismo» Esta situación ha llevado al gobierno de Maduro a apostar por dos estrategias complementarias, aunque solo una ha sido reconocida públicamente por altos funcionarios. Resistencia prolongada: Esta estrategia, a la que el gobierno se ha referido en la televisión estatal como «resistencia prolongada», implicaría el despliegue de pequeñas unidades militares en más de 280 puntos específicos para ejecutar actos de sabotaje y otras tácticas guerrilleras. Documentos de entrenamiento y planificación militar, fechados entre 2012 y 2022 y analizados por Reuters, confirman un enfoque a largo plazo en la planificación para una lucha contra las «agresiones imperialistas». Un documento de septiembre de 2019 incluso detalla cómo posicionar ametralladoras, lanzagranadas y cómo orientarse con una brújula o las estrellas.

    En caso de un ataque, las órdenes militares son claras: al recibir «el primer impacto de los gringos, todas las unidades deben dispersarse o retirarse con sus armas o esconderse en varios lugares». Se estima que unos 60 000 miembros del Ejército y la Guardia Nacional serían desplegados para esta «guerra de resistencia» de estilo guerrillero. Anarquismo y desorden callejero La segunda estrategia, denominada «anarquismo», no ha sido reconocida oficialmente. Consiste en la utilización de los servicios de inteligencia y los partidarios armados del partido gobernante para generar desorden en las calles de Caracas, la capital del país y, en general, hacer que Venezuela sea ingobernable para cualquier fuerza extranjera. Una fuente con conocimientos de defensa y seguridad estima que, en un escenario de anarquía, participarían entre 5000 y 7000 personas, incluyendo personal de inteligencia, milicianos y partidarios armados. Equipamiento obsoleto y el despliegue de misiles El equipo militar de Venezuela, gran parte de fabricación rusa y con décadas de antigüedad, es deficiente. Una fuente con conocimiento de defensa y seguridad afirmó que los cerca de 20 aviones de combate Sukhoi comprados en la década de 2000 «al lado de los B-2 estadounidenses, no son nada».

    Tanques, helicópteros y misiles portátiles rusos también se consideran obsoletos. A pesar de esto, Venezuela ha desplegado sus 5000 misiles Igla de fabricación rusa. Maduro ha elogiado el poder del sistema de misiles portátiles Igla-S, indicando que estos y sus operadores han sido desplegados «hasta la última montaña, el último pueblo y la última ciudad del territorio».

    Rusia, por su parte, ha manifestado estar preparada para responder a solicitudes de asistencia de Venezuela. Aunque Maduro ha mantenido la lealtad de la cúpula militar siguiendo la estrategia de Hugo Chávez de colocar oficiales en puestos gubernamentales, las tropas rasas enfrentan malas condiciones laborales. Los soldados ganan aproximadamente 100 dólares al mes en moneda local, cifra muy inferior al costo estimado de 500 dólares mensuales para una canasta básica de alimentos. Las fuentes indican que, debido a estas condiciones, podrían producirse deserciones si se produce un ataque. Además, la experiencia principal de los soldados en los últimos años ha sido enfrentar a civiles esarmados durante protestas callejeras.

     

  • La ONU insta al chavismo a permitir a los venezolanos manifestarse «sin miedo a represalias»

    La ONU insta al chavismo a permitir a los venezolanos manifestarse «sin miedo a represalias»

    Nicolás Maduro asumirá el próximo 10 de enero su nuevo mandato, pese a los cuestionamientos por los resultados de las elecciones.

    La ONU ha reclamado este viernes al Gobierno de Venezuela que garantice el derecho a la población para opinar y manifestarse «sin miedo a posibles represalias». Este pedido se da en vísperas del día en que arranca el nuevo mandato de Nicolás Maduro y sin que se hayan resuelto aún las dudas surgidas tras las elecciones presidenciales.

    La Misión Internacional Independiente de Investigación ha lanzado «un fuerte llamamiento» con vistas al teórico punto de inflexión del 10 de enero. Su presidenta, Marta Valiñas, ha exhortado a las fuerzas de seguridad a «comportarse con los más estrictos estándares internacionales en materia del uso de la fuerza», después de que más 2 400 personas fuesen detenidas durante las movilizaciones postelectorales.

    El Ministerio Público ha asegurado que más de 1 300 de estos detenidos están ya en libertad, pero la ONG Foro Penal estima que en las cárceles de Venezuela sigue habiendo más de 1 800 presos recluidos por razones de índole política.

    «Toda conducta violatoria de derechos debe ser investigadas de manera pronta, exhaustiva e imparcial y juzgadas por tribunales independientes con pleno respeto al debido proceso», sostuvo Valiñas.

    Otro de los miembros de la misión, Francisco Cox, ha señalado que tanto quienes ordenan las detenciones «arbitrarias» y las «torturas» como quienes las ejecutan sonpenalmente «responsables» a título individual. Cox ha advertido en un comunicado de que en Venezuela, «el aparato represor sigue plenamente operativo», por lo que su

    equipo ha vuelto a reclamar la puesta en libertad de todas las personas arrestadas de manera arbitraria y el respeto de la disidencia social y política.