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  • Gerencia Regional de Salud implementa plan preventivo ante amenaza de sequía por el Fenómeno el Niño en Cusco

    Gerencia Regional de Salud implementa plan preventivo ante amenaza de sequía por el Fenómeno el Niño en Cusco

    A diferencia de la costa peruana, la región andina sufrirá el impacto del evento climático mediante una severa escasez de agua y falta de lluvias.

    Frente a los pronósticos climáticos globales, la Gerencia Regional de Salud (GERESA) del Cusco, en coordinación con el Gobierno Regional, anunció la puesta en marcha de un plan de contingencia integral para anticiparse a los efectos del Fenómeno El Niño, el cual afectará a la sierra sur del país con un escenario marcado por el déficit hídrico.

    Las autoridades sanitarias aclararon que el impacto en la región andina tendrá un comportamiento inverso al registrado en el litoral del país. Mientras el norte y la costa sufren por inundaciones y lluvias torrenciales, en Cusco la principal preocupación técnica radica en la ausencia prolongada de precipitaciones pluviales y la consecuente reducción en la disponibilidad de agua para consumo humano y riego.

    Organización de los servicios de salud
    Cumpliendo con las directrices preventivas emitidas por el Ministerio de Salud (Minsa), la GERESA Cusco precisó que, si bien la región no se encuentra actualmente bajo una declaratoria de emergencia activa, las labores se ejecutan bajo un enfoque estrictamente preventivo.

    Las primeras acciones estratégicas comprenden la reorganización interna y el equipamiento logístico de las redes y establecimientos de salud a nivel regional. Las jefaturas de las áreas de emergencia vienen revisando minuciosamente los escenarios de riesgo contemplados en el plan institucional, garantizando la continuidad de los servicios públicos, el abastecimiento de medicamentos esenciales y la capacidad de respuesta médica ante el incremento de patologías vinculadas a la calidad del agua.

    Impacto multisectorial en la agricultura
    La institución también emitió una alerta dirigida a otros sectores estratégicos de la región, haciendo especial énfasis en la Dirección Regional de Agricultura. El desabastecimiento de agua y la alteración de los ciclos de lluvias amenazan directamente las campañas de siembra y cultivo en las provincias altoandinas, lo que a mediano plazo podría desencadenar problemas de seguridad alimentaria o desnutrición en las poblaciones más vulnerables.

    «La estrategia actual es anticiparnos. El fenómeno de El Niño nos exige una preparación multisectorial precoz; por ello, como sector Salud, nos estamos organizando sólidamente desde nuestros centros de atención para proteger a la población ante cualquier agravamiento de las condiciones climáticas», enfatizaron los voceros de la entidad.

  • El Niño 2026-2027 podría provocar en el Cusco una sequía tan grave como la de hace cuatro décadas

    El Niño 2026-2027 podría provocar en el Cusco una sequía tan grave como la de hace cuatro décadas

    Senamhi advierte que el calentamiento del Pacífico central reducirá drásticamente las lluvias en la sierra central y sur

    La vulnerabilidad climática pone en máxima alerta a la región imperial. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) formuló una grave advertencia ante la configuración del fenómeno El Niño 2026-2027, el cual amenaza con generar una drástica reducción de las precipitaciones pluviales en la sierra centro y sur del territorio nacional. Los modelos científicos indican que, de consolidarse un evento extraordinario, la sequía proyectada podría alcanzar o superar los niveles críticos registrados durante el histórico y devastador El Niño de los años 1982-1983.

    Escenario de alto riesgo para las comunidades altoandinas

    Nelson Quispe, investigador científico del Senamhi, explicó que el fuerte calentamiento del océano Pacífico central viene alterando significativamente los patrones de la atmósfera, bloqueando el ingreso de humedad hacia la cordillera. Bajo este escenario, el departamento del Cusco figura como una de las zonas geográficas con mayor exposición al peligro. Un déficit prolongado de lluvias durante la temporada húmeda diezmará los caudales de los ríos, lagunas y manantiales que abastecen a la población, además de comprometer gravemente las campañas agrícolas y la supervivencia de la ganadería en las zonas altas de la región.

    Impactos diferenciados en el territorio nacional

    El especialista técnico detalló que el comportamiento de El Niño global provocará impactos opuestos en el país. Mientras la sierra sur sufrirá por la ausencia de agua y el estrés hídrico, la costa norte del Perú podría enfrentar un panorama inverso con precipitaciones torrenciales si el calentamiento global llega a acoplarse con un eventual El Niño Costero. Aunque la magnitud exacta del fenómeno dependerá de la evolución atmosférica en los próximos meses, los científicos consideran fundamental prepararse para un panorama extremo con el fin de evitar el colapso de las economías rurales.

    Frente a esta inminente amenaza, la agenda pública exige que el Gobierno Regional del Cusco y las municipalidades provinciales y distritales abandonen la pasividad e inicien de inmediato auditorías técnicas sobre la disponibilidad de sus recursos hídricos. Es urgente la construcción de reservorios, la siembra y cosecha de agua en las microcuencas, la optimización de los sistemas de riego y el almacenamiento estratégico de alimentos para mitigar el impacto socioeconómico de la sequía. Anticiparse al peor escenario es la única vía para impedir que la falta de lluvias desencadene una crisis humanitaria similar a la vivida hace más de cuarenta años.

  • SUNASS fortalece acciones de preparación de las EPS del Cusco frente al fenómeno el niño

    SUNASS fortalece acciones de preparación de las EPS del Cusco frente al fenómeno el niño

     Se realizan reuniones técnicas con las cuatro empresas prestadoras de la región para verificar medidas preventivas y de respuesta.

    La Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) está fortaleciendo las acciones de preparación de las empresas prestadoras de servicios de saneamiento de la región Cusco, ante los posibles impactos del fenómeno El Niño (FEN) y otros eventos que puedan afectar la continuidad de los servicios de agua potable y saneamiento.

    Para ello,  se están desarrollando reuniones técnicas con las cuatro empresas prestadoras de la región: Sedacusco, Emaq Quillabamba, Empssapal Sicuani y Emsapa Calca, con el objetivo de revisar y actualizar sus planes de gestión reactiva, instrumentos que se deben elaborar considerando los diferentes escenarios de peligro que podrían afectar la prestación de los servicios, tales como sequías, sismos, inundaciones, movimientos en masa, lluvias intensas y otros eventos extremos, para garantizar la continuidad y sostenibilidad de los servicios frente a situaciones de emergencia.

    Estas acciones se desarrollan en un contexto de alerta nacional, luego de la publicación del Decreto Supremo N.º 116-2026-PCM, que declaró el estado de emergencia en diversos distritos de los departamentos de Cusco, por peligro inminente ante déficit hídrico para el período de lluvias 2026-2027.

    Asimismo, la Sunass solicitó a las empresas prestadoras, la presentación de un cuadro de necesidades que permita identificar oportunamente los recursos, equipos, materiales e intervenciones prioritarias requeridas para afrontar los posibles efectos del fenómeno El Niño.

    Sedacusco, expuso las medidas preventivas que implementó para afrontar escenarios de déficit hídrico, entre ellos proyectos de interconexión de sistemas, mejoras en la infraestructura de abastecimiento y medidas orientadas a asegurar la continuidad del servicio en sectores vulnerables de la ciudad.

    En este contexto, la Sunass continuará realizando reuniones de coordinación y asistencia técnica con las EPS, para contribuir a la continuidad, calidad y sostenibilidad de los servicios de agua potable y alcantarillado para la población usuaria de la región Cusco.

    Dato

    Las EPS deben contar con instrumentos de planificación y respuesta ante emergencias que permitan asegurar la continuidad de los servicios de agua potable y saneamiento frente a eventos naturales o antrópicos que afecten su infraestructura y operaciones.