De cara a las próximas elecciones regionales y municipales, Mónica Muñoz-Nájar, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (Redes), recordó la importancia de examinar con detenimiento las propuestas viales de los candidatos. Según estimaciones del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), el costo derivado de la congestión vehicular asciende a 20 mil millones de soles al año. Este impacto se refleja directamente en el tiempo perdido por los ciudadanos: en Lima se pierden alrededor de 195 horas al año en el tráfico, mientras que en Arequipa se registran 154 horas y en Trujillo 130 horas, panorama que también golpea severamente a la ciudad del Cusco y a los accesos hacia el Valle Sagrado. Para la especialista, estas cifras demuestran que el colapso del tránsito constituye una problemática de alcance nacional.
Frente a este escenario, Muñoz-Nájar destacó tres tareas fundamentales para que una ciudad pueda resolver sus deficiencias de movilidad. La primera línea de acción consiste en solucionar las dinámicas sobre cómo se desplaza la población cotidianamente, abarcando la gestión integral del tráfico, la señalización, el ordenamiento vial y la fiscalización de paraderos. Al abordar la relevancia de esta tarea inicial, enfatizó: «La primera es cómo nos movemos y ahí tiene que ver con el transporte público, el transporte urbano […] gestionar el tráfico, el tránsito, el tema de los semáforos, la señalización, establecer los paraderos, fiscalizar que estén cumpliendo», un aspecto crucial para descongestionar arterias principales de Cusco y proteger zonas patrimoniales.
La segunda tarea se orienta a mejorar la infraestructura en sectores con severo déficit de accesibilidad, donde las pistas no están en condiciones adecuadas, faltan escaleras y existen bajos porcentajes de vías asfaltadas. En tercer lugar, la economista remarcó la necesidad de asegurar el mantenimiento permanente de las vías e infraestructura vehicular existente. Al respecto, sostuvo que las autoridades deben priorizar la calidad de lo ya construido: «No solamente es promover alcaldes que estén haciendo nuevas pistas o nuevas obras, sino miremos las pistas que ya tenemos y veamos la calidad de las mismas […] es un trabajo de mantenimiento que los alcaldes deberían de prestarle mucha más atención», lo cual es clave para no frenar la conectividad turística ni el comercio local.

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